JÓVENES O ADULTOS. ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?

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Una persona joven no tolera el alcohol de la misma forma en que puede hacerlo un adulto.

La bebida es más dañina para los adolescentes que para los adultos, ya que durante la adolescencia y la juventud, el cerebro aún se encuentra en desarrollo. El tomar durante este período crítico de crecimiento puede causar un daño permanente en la función cerebral, principalmente en lo relacionado con la memoria, las habilidades motoras (habilidades para moverse) y la coordinación.

De acuerdo con una investigación, los jóvenes que empezaron a beber antes de los 15 años tienen cuatro veces más posibilidades de desarrollar una dependencia al alcohol que aquellos que comenzaron a beber a los 21 años.

Para algunos jóvenes como Samantha, la bebida parece ser una solución para los problemas que no quieren confrontar.

“Cuando tenía 13 años, mis amigos se burlaban de mí si no tomaba una bebida. Me dejé llevar porque era más fácil unirse al grupo. Yo era muy infeliz y sólo bebía para escapar de mi vida.

“Salía cada vez menos y por eso empecé a perder a mis amigos, y cuanto más sola me sentía, más bebía.

“Era violenta y estaba fuera de control. Nunca supe lo que estaba haciendo. Estaba haciendo trizas a mi familia”. 

Expulsada de su casa a los 16 años, se convirtió en una indigente y comenzó a pedir limosna para comprar bebida. Después de años de abuso, los médicos le dijeron que su salud había sufrido un daño irreparable.

… tenía sólo 16 años pero mi hígado estaba seriamente dañado y estuve muy cerca de matarme debido a todo lo que estaba bebiendo”. Samantha