CÓMO HA CAMBIADO LA MARIHUANA CON EL TIEMPO

La planta de cáñamo índico (de la cual se elaboran las drogas del cannabis como la marihuana y el hachís) se cultivaba para ser usada como alucinógeno hace más de 2,000 años.

La cantidad de THC en la planta del cáñamo determina el poder de la droga. La cantidad de THC que se encuentra en la marihuana no es consistente, y el nivel de THC ha aumentado constantemente.

Al usar las técnicas modernas, los cultivadores de cáñamo han desarrollado variedades de cannabis que tienen niveles mucho más altos de THC que en el pasado. Hoy en día, el grado de intensidad promedio de la planta de marihuana en EE. UU. es alrededor del 15 al 20%. El nivel más alto que se ha encontrado en la planta es alrededor del 32%.

Como comparación:

  • La droga que se fumó en el festival Woodstock en 1969 y hasta finales de la década de 1970 contenía aproximadamente 1% de THC.
  • En 1980, era como un 1%. Para 1997, el promedio de THC contenido era cerca de 5.1%;
    en 2008, 10.2%.

Aumento del THC en la marihuana con el tiempo


Entre más THC contenga, más psicoactiva es la droga y más elevado es el potencial de abuso, adicción, y otros efectos dañinos.

Entre más THC contenga, más psicoactiva es la droga y más elevado es el potencial de abuso, adicción, y otros efectos dañinos.

 

ALCOHOL VERSUS MARIHUANA

¿Es lo mismo fumar un porro de marihuana que beber alcohol?

Tú decides. Aquí están los hechos:

El alcohol sólo consiste de una sustancia: el etanol. La marihuana contiene más de 400 sustancias químicas conocidas, incluyendo las mismas sustancias que causan cáncer que se encuentran en el humo del tabaco. A diferencia de los fumadores de tabaco, los fumadores de marihuana tienden a aspirar profundamente y a retener el humo tanto como sea posible para aumentar el efecto de la droga, empeorando así el daño a los pulmones.

El alcohol se elimina del cuerpo en unas pocas horas, pero el THC se queda en el cuerpo durante semanas, posiblemente meses, dependiendo del tiempo y la intensidad con que se usa.

El THC daña el sistema inmunológico. El alcohol no lo hace.

Aquí no tenemos la intención de minimizar los daños del consumo de alcohol, el cual puede ser igualmente dañino. Los consumidores, sin embargo, necesitan ser conscientes de que las sustancias químicas en la marihuana, algunas de ellas causantes de cáncer, permanecen aún en el cuerpo mucho después de haber tomado la droga.