SEÑALES DE ADVERTENCIA ACERCA DE LA DEPENDENCIA DE LOS ANALGÉSICOS CON RECETA MÉDICA

 
Aunque los analgésicos que los médicos recetan con más frecuencia: (OxyContin, Vicodin, Metadona, Darvocet, Lortab, Lorcet y Percocet), alivian el dolor, también pueden hacer que los cuerpos de las personas empiecen a “necesitar” las drogas para poder sentirse “normales”.
 
Presentamos aquí diez indicios que debes observar si crees que alguien que conoces podría estar experimentando una dependencia de estas drogas:
 
1. Incremento en su consumo: el incrementar la dosis con el paso del tiempo, debido a una mayor tolerancia a la droga y a la necesidad de una cantidad mayor para que tenga el mismo efecto.
 
2. Cambios en la personalidad: variaciones en la energía, el estado de ánimo y la concentración debido a que las responsabilidades habituales se vuelven secundarias a la necesidad de la droga.
 
3. Alejamiento de la sociedad: alejamiento de la familia y de los amigos.
 
4. Utilización constante: se continúa con el uso de los analgésicos después de que la condición médica que debían aliviar presenta una mejoría.
 
5. La persona dedica tiempo a la obtención de recetas médicas: consume mucho tiempo conduciendo grandes distancias y visitando a un gran número de médicos con el fin de conseguir los fármacos.
 
6. Cambio de hábitos y de apariencia: deterioro en la higiene personal; cambio en los hábitos al comer y al dormir; tos constante, flujo nasal y ojos rojos y vidriosos.
 
7. Descuida sus responsabilidades: descuida sus quehaceres domésticos y sus deudas; llama más a menudo a la escuela o al trabajo para informar que se encuentra enfermo.
 
8. Incremento en la sensibilidad: los suspiros, sonidos y emociones normales, se vuelven demasiado estimulantes para la persona; tiene alucinaciones.
 
9. Períodos de inconsciencia temporales y pérdida de la memoria: olvida cosas que han ocurrido y experimenta períodos de inconsciencia.
 
10. Está a la defensiva: si siente que alguien está descubriendo su secreto, se pone a la defensiva y responde con violencia a preguntas simples, en un intento de ocultar la dependencia a las drogas.