MUERTE POR RITALIN

LA HISTORIA DE MATTHEW: Matthew era un adolescente que había tomado Ritalin durante siete años. Murió repentinamente en marzo del año 2000. Aunque no tenía historial de problemas del corazón, la autopsia reveló claros signos de daño en los pequeños vasos sanguíneos. Un medico forense les dijo a sus perturbados padres que el corazón de un hombre saludable, completamente desarrollado, pesa unos 350 gramos. El corazón de Matthew pesaba 402 gramos. Su certificado de defunción decía: “Muerte causada por consumo prolongado de metilfenidato (Ritalin)”.

Altas dosis de Ritalin conducen a síntomas similares al consumo de otros estimulantes, incluyendo estremecimientos y convulsiones musculares, paranoia1 y una sensación de bichos o gusanos arrastrándose bajo la piel.

Un chico de 17 años, después de inhalar píldoras de Ritalin molidas y permanecer despierto durante días, se volvió psicótico, mató a sus padres y lesionó gravemente a sus hermanos y hermana con un hacha. Un chico de 14 años que tomaba Ritalin desde los 7 años, golpeó con un bate de béisbol a otro chico hasta matarlo.

El Ritalin puede causar agresión, psicosis y palpitaciones irregulares que pueden llevar a la muerte.

ES UN CRIMEN ABUSAR DE ESTE

En Estados Unidos, el Ritalin es objeto de graves sanciones penales por su abuso. Las penas por traficar con él por primera vez (serías culpable aunque sólo compartieras una o dos pastillas con un amigo) puede incluir hasta 20 años en prisión y una multa de hasta 1 millón de dólares.

Si de esta primera infracción resultara una muerte o lesión grave, la pena de prisión sería de 20 años a cadena perpetua. Si la droga se inyectara, sería una infracción con penas aún más duras.

“Me doy cuenta que mi interés y dependencia a las anfetaminas comenzó cuando se me recetó Ritalin. Al principio fue cada fin de semana, luego era todos los días.

“Comencé a tener alucinaciones de aves volando sobre mi cabeza, sensaciones de que había gente en el mismo cuarto cuando yo estaba solo, y principios de paranoia. Utilicé la receta completa de Dexedrine [de mi amigo] en una semana. Luego volví al Ritalin y de ahí continúe.

“No recuerdo mucho lo que pasó el último año de preparatoria. Pero si recuerdo una depresión abrumadora y una incapacidad para comprender exactamente la razón de porqué me estaba yendo peor que nunca en la escuela. Apenas logré graduarme, y no hice planes en lo absoluto para la universidad.

“En el último minuto me inscribí en una universidad local. Fui capaz de permanecer limpio durante unos diecisiete días antes de que la necesidad de las anfetaminas superara todo lo demás. Asistí a clases durante una semana, y fallé miserablemente”. —Samuel

  1. 1. paranoia: sospecha, desconfianza o miedo de otras personas.