ALCOHOL

El alcohol deprime el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), reduce las inhibiciones 1 y deteriora el juicio. Beberlo en grandes cantidades puede llevar a un estado de coma e incluso la muerte. Mezclar alcohol con medicamentos o drogas callejeras es extremadamente peligroso y puede ser fatal. El alcohol influencia a tu cerebro y te lleva a falta de coordinación, reflejos más lentos, visión distorsionada, lagunas de memoria y periodos en blanco. Los cuerpos de los adolescentes están todavía creciendo y el alcohol tiene un impacto aún mayor en el bienestar físico y mental de la gente joven que en el de la gente de mayor edad.

Efectos a corto plazo:

Créditos fotográficos: istockphoto.com/Lisa Young
Sensación de acaloramiento, sonrojamiento de la piel, capacidad de razonamiento defectuosa, falta de coordinación, mala articulación de las palabras al hablar, pérdida de memoria y de capacidad de entendimiento. El beber en exceso normalmente termina en una “resaca”, dolor de cabeza, náuseas, ansiedad, debilidad, inestabilidad y a veces vómitos.

Efectos a largo plazo:

La tolerancia a muchos de los efectos desagradables del alcohol y una resultante capacidad para beber más. Esto conduce a un deterioro de la condición física que puede incluir problemas de hígado e incremento del riesgo de enfermedades cardíacas. Una mujer embarazada puede dar a luz a un bebé con carencias que afecten su corazón, cerebro y otros órganos importantes. Una persona puede volverse dependiente del alcohol. Si alguien deja de repente de beber, puede aparecer el síndrome de abstinencia. Van desde nerviosismo, insomnio, sudores y falta de apetito, hasta convulsiones y a veces la muerte. El consumo excesivo de alcohol también puede conducir a la violencia y a conflictos en las relaciones personales.

  1. 1. inhibiciones: las ideas o las normas que tienden a impedir que una persona haga algo.